
Hoy, 11 de mayo del 2022, hemos asistido a la olimpiada matemática en Cuenca, que ha tenido lugar concretamente en la Facultad de Educación. Hemos llevado a 5 alumnos (Carlos y Sofía de 5º; más Manuel, Aitana y Ángela de 6º) como representación de nuestro centro. La decisión siempre es unánime entre los diferentes docentes del centro que imparten la materia de matemáticas y valoramos también, su actitud y comportamiento a nivel general, puesto que consideramos que es una experiencia única que tienen que valorar como un premio a su trabajo y constancia.
Salimos bien pronto camino a Cuenca, puesto que a las 10:00 teníamos la recepción y posteriormente la primera actividad/taller a cargo del departamento de educación física, donde los alumnos universitarios, junto con su profesora hacían unos juegos muy conocidos por los alumnos para mejorar la relación con los otros, interactuar, pasárselo bien, «romper el hielo» y hacer piña: balón prisionero matemático, el pañuelo matemático, etc…
Tocaba el momento de reponer fuerzas, así que desde la universidad y con ayuda de los alumnos de magisterio, podíamos disfrutar de un almuerzo (zumos, bizcochos, tortas de manteca…) totalmente gratuito.
Tras el tiempo de recreo, venía el plato fuerte del día: la prueba. 10 problemas matemáticos donde tenían que demostrar su capacidad, no solo a la hora de realizar operaciones básicas, sino también desarrollar su lógica y conocimientos matemáticos.
Antes de comer, teníamos un taller de calculadoras, en este caso a cargo de los alumnos de 1º de la ESO del instituto de Valverde del Júcar. Aquí nos enseñaban diferentes funciones cómo: calcular fracciones, pasar de fracciones a números decimales y viceversa, llegar a la fracción irreducible y el juego de la oca, usando la calculadora en modo aleatorio para simular el lanzamiento de un dado.
Llegamos así a la hora de la comida. Tras este parón, la tarde estaba organizada para un taller de malabares, de nuevo a cargo de los alumnos universitarios junto con su profesor de matemáticas y de ahí, nos desplazábamos al nuevo Paraninfo (espacio impresionante), donde se hacía la entrega de premios (con las diferentes autoridades) y amenizados y presentados por un excelente profesor de matemáticas que a la vez nos ha introducido en mitad del evento, unos trucos de magia buenísimos.
Sin lugar a la duda, una experiencia bajo nuestro punto de vista, única e irrepetible. Poder disfrutar junto con otros chicos y chicas del tiempo y espacios, que desde la universidad y los organizadores, nos han concedido para participar en una olimpiada Matemática, que lo de menos es el resultado y lo que más importa de todo, es simplemente, el mero hecho de asistir.
EHORABUENA A TODOS/AS
